La meditación Anapanasati: La maestría de la atención y autoconocimiento

Son casi 19 los años que llevo practicando y enseñando meditación a todo el que demuestra interés en conocerla. Son muchos los estudios científicos que avalan sus beneficios. No pretendo resumir aquí todos ellos, aunque mencionaré una gran parte al final de este post.

Lo que sí quiero es explicar lo que subyace en el corazón de esta técnica con relación a dos aspectos que considero muy necesario destacar.

El primero, como herramienta de autoconocimiento.

El segundo, como el camino hacia el control deliberado de tu atención, lo que me gusta llamar la maestría de la atención.  

Para ello iré al grano explicando qué procesos suceden (y que he podido experimentar toda vez que he practicado) esta técnica maestra, esta madre de todas las técnicas.                    

Así que bienvenido/a a ella

¿Qué es meditar?

Es domar tu atención dirigiéndola hacia un solo objeto con el objetivo de calmar tu mente. Para llevarte a un estado de conciencia poderoso

En un sentido general cualquier cosa te vale como objeto hacia el cual dirigir tu atención, una vela encendida, un punto negro sobre una pared blanca, un sonido, un mantra etc…

Yo sin embargo utilizo el método que considero más puro. El que fue dado por Siddhartha Gautama, el Buda. Esta es la meditación centrada respiración, en el aire que entra y sale de la nariz, una técnica llamada también llamada anapanasati.

Hay varias razones para hacerlo así además de para ser fiel a la técnica ofrecida por Buda. Primero, porque es verdaderamente efectivo. Luego es que la respiración está siempre presente e inmediatamente accesible. Y es uno de los ciclos que te conectan directamente con la vida.                Pero también porque te permite cerrar los ojos y eso crea el ambiente perfecto que favorece tu concentración.  

¿Qué no es meditar?

Meditar no es reflexionar sobre una cuestión. Puede generar confusión el hecho de que, ni más ni menos que la RAE, define meditar como: ”Pensar atenta y detenidamente sobre algo’’. Es decir, en el sentido de ponderar.

Otros, cuando escuchan el término meditación, piensan en el ritual de encender unas velas e inciensos y flipárselo un rato con musiquita relajante de fondo.

Seguro que eso también tiene sus beneficios. Pero, lo siento, eso no es meditar. Pues así no se entrena el control deliberado sobre la atención ni se consiguen los mismo resultados.

La meditación es un ejercicio. Y como todo ejercicio, requiere disciplina, paciencia, determinación, constancia y persistencia. Todas ellas nobles virtudes a cultivar.

Por eso, alguna gente lo encuentra difícil, porque se distrae.                                                              Entiendo que es más socorrido lo de la musiquita. Sin embargo te recomiendo que pruebes la  meditación. 

Cuando intentes meditar te encontrarás con una serie de obstáculos. Te surgirán distracciones, tu mente será visitada por pensamientos. Y sin querer, te involucrarás en ellos, así como en sensaciones, recuerdos, etc.…

Y tu atención, irá de un lugar a otro, etc. hasta que consigas adueñarte de ella y llevarla a un único punto de enfoque.

Es precisamente superando esos obstáculos que tu voluntad y tu músculo meditador se harán fuertes y ganarás control sobre el proceso.

También te entrará sueño. La meditación es tan relajante, que sobre todo al principio, cuando te pilla desacostumbrado/a a tal relax, te vas a quedar frito/a muchas veces. Y pensarás: ‘’¡Joder! Estaba meditando y me he dormido/a.’’

Por eso es que la meditación requiere de disciplina. Meditar es un acto supremo de voluntad. Significa ir en una dirección distinta a lo que tu mente está acostumbrada.

Tu mente tiene una inercia, un hábito de hacer muchas cosas a la vez, de pensar en muchas cosas a la vez. Viaja al pasado, al presente y al futuro rápida y a veces simultáneamente. Meditar es doblegar la inercia que tiene tu mente para decidir dónde quieres dirigir tu atención.

Te parecerá que es demasiado poca cosa centrarte solo en el aire que va entrando y saliendo de tu nariz. Demasiado poco para lo que la mente es capaz de hacer. Pero justo en eso, es en lo que consiste el ejercicio. En aquietar tu mente por medio de dirigirla a un único punto de enfoque.

Y eso precisa que seas determinado/a e inquebrantable. Porque meditar es domar tu atención. Ese caballo salvaje que, si dejas campar a sus anchas, puede acabar apoderándose del control de todo tu ser.

Por eso, igual que la doma del caballo salvaje es un arte, también lo es la doma de tu atención.

Meditación y autoconocimiento

En tanto que a autoconocimiento se refiere, la meditación es una de las herramientas que puedes usar para explorar dentro de ti. Para conocerte a fondo.

Y uno de los pilares clave en los que se basa ‘’mi metodología de autoconocimiento’’. Y usado en combinación con el resto de los ejercicios, te permitirán conocer qué es lo específico de tu esencia y que por tanto te hace único/a. 

Una vez consigas dirigir tu atención de manera deliberada y constante hacia un solo objeto, ya sea hacia tu respiración o el objeto que tu decidas, tu mente se calma.

La mantienes a raya, consigues meter al ”animal” dentro de la jaula.

Y así la sacas de la ecuación, del medio de la pantalla principal de tu experiencia, del centro de mando.

Y cuando, a través de este proceso, te liberas de tu mente, conectas con la parte más autentica de tu ser.

Entonces, entras en un espacio que está libre de creencias, más allá de las interpretaciones y verdades atadas que tu mente realiza. Verdades que son conjeturas, abstracciones de la realidad, pero que no son la realidad misma.                     

Tu mente, a través de esas conjeturas e interpretaciones, ha construido un sistema de creencias.      Y como es construido, es arbitrario. Y en tanto que arbitrario, es hasta cierto punto irreal.  Aunque, eso sí, esa realidad mental que tú construyes, la experimentas como la realidad más absoluta. Y la vives con toda su intensidad.

Pero ese espacio más allá de tu mente está libre de manipulación, de adulteración, de los vicios de tu propia mente. Es 100x 100 tú. Es tú en estado puro, el Ser, tu esencia.

Ahí no hay trampa ni cartón. Es el encuentro contigo mismo/a, con tu verdad.

Y cuando entras en eso espacio, comienzan a suceder cosas.

Lo primero que notas cuando entras en ese otro nivel de conciencia es que la realidad no la abordas a través de conceptos ni conjeturas, sino que la experimentas. Es el reino de la experiencia.

Cuando tu atención está plenamente centrada en tu respiración, dejas de generar pensamientos. Y operas en un modo en el cual, más producir esos pensamientos, los recibes, los percibes.

Y en ese espacio comienza a aflorar información, revelaciones de lo más profundo de tu Ser.

A veces son cosas muy importantes para ti que habías olvidado en el ajetreo de tu vida. Pero que en ese momento saltan a la palestra.

Otras veces son inspiraciones totalmente nuevas. También pueden ser comprensiones súbitas sobre aspectos clave. Pueden ser acerca de cualquier tema de tu vida y ofrecerte una perspectiva más profunda. Una conexión auténtica con relación a lo que verdaderamente te importa.

Esas revelaciones sencillamente, no las sueles tener cuando estas en el estado de agitación mental de tu vida ordinaria.

A esas informaciones o comprensiones súbitas se las ha venido llamando ‘’las joyas de la meditación’’. Y revelan aspectos de tu verdadera esencia e identidad, de lo que en realidad eres, de lo que desde lo más profundo de tu ser quieres y deseas.

Tu mente, sobre ese espacio que te menciono, ha creado un sistema de creencias, un hábito de pensamientos. Es decir, ha creado unas coordenadas de realidad diferente a las que subyacen en lo profundo de ti, en tu ser.

Pero cuando meditas y transciendes esa capa o estructura de creencias, te encuentras con la esencia de lo que eres. Con tu realidad más auténtica. 

Al meditar puedes esperar que revelaciones como las mencionadas ocurran.

Sin embargo, no deberías obsesionarte con obtener un resultado concreto de la práctica de la meditación o en recibir una respuesta respecto un tema determinado.

El despliegue de esas revelaciones sucede más allá del control de tu mente.

La actitud correcta es tratar de ejecutar la técnica con el máximo rigor y disciplina, en búsqueda de paz y claridad mental. Y dejar que las revelaciones o lo que tenga que suceder lo hagan de manera natural. 

Para más información acerca de autoconocimiento, accede al ”método de autoconocimiento

La meditación y el control de tu atención 

LA MAESTRÍA DE LA ATENCIÓN

A nivel técnico, la esencia de la meditación es lograr un objetivo y solo uno, el control deliberado de tu atención. Por eso su práctica continuada te llevará a un mayor dominio sobre ella y así a un mayor control sobre tu mente.

Pero quiero enfatizar ahora acerca de la importancia que tiene el ser consciente de tu atención y de saber controlarla. Y creo que a este un tema, en ocasiones, no se le ha otorgado la relevancia tiene.

¿Porqué y para qué dominar tu atención?¿Cual es su importancia?

La atención lo es todo. En tu experiencia todo bascula entorno a un punto de atención.

Dirigir tu atención hacia una cosa en lugar de a otra no es cosa menor. Es un acto de decisión de enorme importancia y que tendrá infinitas implicaciones.

Tu vida es elección. Como dice el famoso anuncio: ‘’La vida se trata de las elecciones que haces’’

Tu atención, tu punto de enfoque tendrá un efecto de lupa en todo cuanto hagas

Aquello donde pones tu atención se amplifica. Y cualquier cosa en la que te enfoques se convierte en tu realidad

Una vez diriges tu atención hacia algo, le concedes la entrada a tu conciencia, a tu universo mental. Y al prestarle tu atención ese algo cobra vida y existencia para ti. Se convierte en el centro de tu experiencia.

Por medio de tu atención eliges una entre las diversas, incluso infinitas opciones que existen en potencia.

Y donde está tu atención estas tú. Porque en parte, te conviertes en aquello que piensas y observas. Se suele decir ‘’energy flows where attention goes’’

Y a través de tu atención sostenida atraes esas cosas a tu vida. 

Por eso debes prestar atención respecto a qué cosas prestas atención.

Ya que una vez entren en tu conciencia serán parte de ti e influirán en tu vida.

Vives en lo que se ha venido en llamar ‘’la economía de la atención’’. Todo el mundo pugna por llamar tu atención.

Los anunciantes quieren entrar en tu mente a través de los anuncios, por eso pagan por aparecer en TV, radio, periódico o en la primera página de Google. Las apps quieren atraer tu atención a través de las notificaciones.

Para venderte algo o hacer algún tipo de negocio contigo.

También reclaman tu atención constantemente tus hijos, tus amigos, tu pareja, tus familiares. Todos ellos quieren su cuota.

También es, a través de la atención, que eliges unos pensamientos y no otros. Y seleccionas una interpretación de la realidad y no otra. Y los pensamientos elegidos determinan tu universo emocional por el efecto que tienen los pensamientos en las emociones.

La atención es, como ves, un mecanismo inserto en la matriz de la experiencia humana.

E implica muchas cosas más de las que otro día hablaremos.

Se comienza a tener control sobre tu atención con un acto de meta-conciencia, es decir la conciencia sobre tu propia conciencia, en este caso atención sobre tu propia atención.

La manera de hacerlo es con la siguiente pregunta: ¿dónde está mi atención en este preciso instante?

Y esta pregunta reflexiva es la puerta de entrada para empezar a ser consciente y tener un mayor control en el proceso.

El objetivo es conseguir que la atención sea un acto de voluntad, lo más deliberado posible y lo menos parecido a un acto reflejo.

Entrena tu atención selectiva. Determina de manera deliberada que quieres que forme parte de tu realidad. Elige con tino donde pones la mirada y el énfasis. Porque eso hará  que literalmente experimentes una realidad mental u otra.

Regalate la maestría de atención

Porque mientras más control tengas sobre tu atención, más control tendrás sobre tu experiencia y tu destino.

Y ahora si, lo prometido es deuda. Una vez aclarados estos dos puntos tan importantes, hablemos del resto de  beneficios de le meditación que la ciencia ha corroborado.

Beneficios de la meditación en el plano físico/fisiológico

-Reduce la presión sanguínea. Hace que tu corazón vaya más calmado y que necesites menos oxígeno, disminuyendo así la frecuencia cardíaca y respiratoria. Los vasos sanguíneos se dilatan aumentando el flujo y eso hace que la sangre circule mejor hacia tu cerebro.

-Regula el sistema endocrino y el nivel de colesterol.

-Elimina los radicales libres de la sangre.

-Estimula el sistema inmunológico.

-Aumenta el nivel de serotonina (hormona de felicidad).

-Disminuye el nivel de lactato en sangre (que se asocia a patologías como la hipoxia)

-Aumenta los niveles de energía, la resistencia física, la resiliencia y la productividad en el trabajo.

-Relaja los músculos evitando contracturas y otras lesiones musculares.

-Ayuda a disminuir o eliminar las inflamaciones y el dolor físico, acelera la recuperación tras una operación. Puede prevenir de enfermedades crónicas e incluso aminorar el proceso de envejecimiento.

Beneficios de la meditación en el plano mental psicológico y emocional

-Incrementa la inteligencia y el rendimiento en actividades mentales y su uso continuado cambia la propia estructura de tu cerebro.

-Mejora tu capacidad de concentración al ayudarte a dirigir tu atención de modo voluntario.

-De por sí, la practica origina un sentimiento de paz mental, satisfacción y plenitud.

-Te otorga mayor control sobre tus pensamientos y por ende sobre tus emociones, lo cual por sí mismo te lleva a un estado de bienestar, incrementando tu felicidad, tu salud mental y emocional.

-Libera tu mente de patrones negativos y te ayuda a ser más positivo/a

-Reduce o elimina el estrés, la ansiedad y los estados depresivos.

-Te ayuda a pensar con claridad. Y recibir esas joyas de joyas de la meditación mencionadas antes.

-Estimula la memoria. 

-Eleva el nivel de conciencia y amplia las perspectivas mentales.

-Mejora la autoestima, la asertividad (capacidad de expresarte y actuar siendo fiel a uno mismo), la creatividad, la paciencia e incluso la inteligencia emocional.

-Mitiga o cura trastornos del sueño.

-Ayuda a mantener una postura de desapego con respecto a las cosas y las personas. Por esa misma razón puede ayudarte a superar adicciones.

Estos han sido solo algunos ejemplos de los beneficios derivados de la meditación. Pero hay más. Por ejemplo, a nivel social puede ayudarte a fomentar relaciones positivas y sanas con los demás. 

Te animo a que practiques cuanto antes. 

Para ayudarte a que consigas meditar con éxito desarrollado la siguiente técnica por fases. Escucha el podcast que más abajo.                                                           ,

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Para más información acerca del método de autoconocimiento haz click aquí

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