El efecto de las emociones negativas en tu cuerpo y mente

Las emociones negativas afectan a tu mente y a tu cuerpo, así como a tu vida
Aun si te parecen inofensivas, afectan a tu vida de una forma que puede que ni siquiera te des cuenta. Las emociones negativas y los sentimientos negativos fuertes, como la ansiedad, el estrés y la depresión, pueden causar estragos en tu vida si no te enfrentas a ellos de la manera adecuada.
Cuando permites que estas emociones dirijan tu vida, las consecuencias pueden ser devastadoras: puedes tener problemas para dormir, tomar decisiones y mantener relaciones con otras personas. La buena noticia es que existen herramientas que te ayudarán a controlar estas emociones para que dejen de controlarte.

Las malas emociones afectan a tu cuerpo


Cuando no manejas o resuelves tus malas emociones, estas pueden causar grandes problemas en tu cuerpo. Los siguientes párrafos te dan ejemplos de ello:
Cuando reprimes la pena o la tristeza, tu cuerpo muestra fatiga y tensión.
Los músculos del abdomen se contraen y con ellos la caja torácica que impide una digestión adecuada.
Cuando tus músculos se tensan, tu respiración se vuelve superficial. Esto no solo afecta al sistema respiratorio, sino al nivel de oxígeno en tu cerebro.
La circulación de la sangre y la linfa se vuelve lenta y se produce irritación.
Cuando reprimes la ira, los niveles de azúcar en el torrente sanguíneo aumentan hasta cinco veces más de lo habitual. Esto ganas de comer dulce.
Las glándulas suprarrenales trabajan duro para estabilizar los niveles de azúcar en la sangre.
El hígado, el bazo, los pulmones y los riñones trabajan en exceso debido a la liberación excesiva de adrenalina, lo genera depósitos de grasa poco saludables alrededor del abdomen.
El estrés aumenta la activación del sistema nervioso autónomo, eleva el ritmo cardíaco y la presión arterial, lo que puede conducir a la hipertensión arterial, a un alto nivel de colesterol y a enfermedades cardíacas.
La producción de cortisol, una hormona esteroidea liberada en respuesta al estrés, también aumenta el ritmo de envejecimiento y la pérdida de masa ósea y muscular.
Las emociones negativas y el estrés pueden afectar a tu sistema inmunitario, haciéndote más vulnerable a la gripe y otras infecciones.
El estrés prolongado puede incluso provocar fiebre, inflamación de músculos y huesos (reumatismo) o trastornos digestivos como las úlceras. También puede aumentar el riesgo de diabetes.
Las reacciones emocionales sostenidas mantienen niveles intensos de activación fisiológica que pueden deteriorar la salud si se hacen crónicas:
Para tener una mente sana es importante tener un cuerpo sano y viceversa.

Emociones y cerebro/mente


Se sabe que una emoción negativa prolongada puede causar perjuicios psicológicos de diversas maneras. Puede manifestarse en forma de irritabilidad, nerviosismo o problemas con el sueño, así como de fatiga o letargo. También pueden provocar trastornos del estado de ánimo y exacerbar enfermedades mentales ya existentes, como la depresión, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático (TEPT)
Las actitudes negativas y los sentimientos de impotencia y desesperanza pueden alterar el equilibrio hormonal del cuerpo y agotar los reguladores químicos del cerebro necesarios para la felicidad.
Cuando las emociones negativas son persistentes a lo largo del tiempo, cambian la arquitectura de tu cerebro, lo que te deja en un estado elevado de respuesta al estrés y predispuesto a reaccionar de modo exagerado.
En esos casos, el miedo, la ira, la ansiedad o la tristeza se apoderan de la conducta afectando a tu pensamiento lógico y distorsionando tus capacidades cognitivas.
La ira y la ansiedad también pueden dificultar la concentración. A medida que la capacidad de concentración disminuye, también lo hace tu poder mental. Podrías acabar tomando decisiones contraproducentes o poco saludables para ti o para los demás.
Incluso los periodos breves e intensos de emociones negativas pueden tener efectos perjudiciales en tu estado mental.

Es importante reconocer los arrebatos de ira y tratarlos lo antes posible para no caer en una espiral.
Si experimentas sentimientos negativos prolongados, busca asesoramiento o ayuda profesional. También puedes aprender a entender y controlar tus emociones. Deja tu email aquí CTA para más información sobre este tema.

El lado positivo de las emociones negativas


Las emociones te conectan con tu verdadero yo. De la misma manera que el dolor da una alerta de un daño a nivel físico, las emociones negativas son las señales de que algo va mal en ti a nivel emocional.
Por lo tanto, la emoción negativa te ayuda a ser consciente, te da una pista sobre algo que necesitas resolver en tu interior.
-Las emociones negativas pueden mejorar tu vida e incluso pueden ser necesarias para el crecimiento y el cambio. Acontecimientos como la pérdida de un ser querido, el aislamiento o el trauma pueden estimular en ti sentimientos de dolor, que si los procesas adecuadamente, pueden conducir a cambios positivos en tu vida.
-A menudo esos episodios dejan un poso de sabiduría.
-Las emociones negativas también pueden ser una fuente de creatividad. Pueden ayudarte a dar sentido a tu vida y a tener nuevas ideas o formas de ver las cosas. Pueden ayudarte a encontrar el sentido en una pérdida, situación traumática, opresión política o incluso la guerra.
Sin embargo, aunque debes intentar ver el lado positivo en las emociones negativas, debes apuntar a mantenerte en un estado de felicidad duradera o sostenida en la medida de lo posible. Ingresa tu e-mail para más información CTA

Cómo afrontar las emociones negativas


Es hasta cierto punto normal que experimentes emociones negativas de vez en cuando, siempre y cuando no dejes que se apoderen de tu vida.

La mayoría de las personas que lidian con emociones negativas constantes se pasan el día deseando que esos estados de ánimo desaparezcan. Pero la verdad es que estos no se irán realmente hasta que hagas algo al respecto.
Muchas personas no se dan cuenta de esto, y terminan desperdiciando sus vidas y sintiéndose miserables por no ser capaces nunca de tomar el control de sus emociones y situaciones.
A veces, para hacer frente a sus penas, caen en conductas destructivas o arriesgadas, actividades que pueden proporcionar un alivio temporal, pero que, en última instancia, les crean más problemas en el futuro.
Muchas personas recurren al alcohol, a las drogas o a comer en exceso para hacer frente a sus emociones negativas.
Si estás en alguna de estas situaciones, es señal de que debes solucionarlo inmediatamente.

Cómo lidiar con las emociones negativas


El control emocional (o autocontrol) es una habilidad que puede ayudarte a crear resiliencia con el tiempo. Ser capaz de elegir cómo responder a situaciones difíciles puede parecer una tarea imposible al principio; sin embargo, con la práctica resulta más fácil. Por ejemplo, si tu jefe te pide que hagas algo poco razonable u ofensivo en el trabajo (como trabajar en fin de semana), en lugar de responder inmediatamente de forma reactiva, tómate un momento para respirar y calmar tus pensamientos. Cuando estés calmado y pienses con claridad, ¿qué fue lo que te molestó de que te pidieran trabajar horas extras? ¿Hay algo en tu relación con tu jefe o tus compañeros que ha acumulado frustraciones? ¿Sería mejor hablar de las cosas más tarde que reaccionar en ese momento?

A veces, el hecho de tomarse unos minutos te ayuda a recordar por qué tus respuestas emocionales fueron tan fuertes, y en esos momentos puedes darte cuenta de que no vale la pena enfadarse por eso que te molestó.

Consejos para afrontar las emociones negativas


Las emociones son como las aguas de un río. Por lo tanto, el control emocional no equivale a bloquear la emoción, ignorarla o eliminarla, sino a guiarlas hábilmente de manera armoniosa para que no te abrumen.
Estos son algunos consejos adicionales que puedes utilizar para tratar con las emociones negativas:

-Reconocer las emociones es el primer paso. Haz de ello un proceso consciente. A continuación, ponle nombre.
-Escucha lo que te dice la emoción. En otras palabras, ¿cuál es la razón por la que te sientes así?, ¿de dónde viene?. Profundiza, puede que los motivos no siempre son evidentes para ti. El autoconocimiento es un entrenamiento. Hay muchos grados de conciencia de lo que ocurre en tu interior. Permítete aprender.
-Recuerda que la emoción que te está afligiendo no durará para siempre.
-Considera que esas emociones negativas no te pertenecen, sino que solo ocurren en ti.
-No te tortures ni te recrees en ella. No sigas construyéndola. Deja que se vaya lo antes posible.

-Ve el lado positivo. Las emociones son energía. Utilízalas para impulsar tu acción. En la dirección que sea.

-Obsérvate a ti mismo y a tus reacciones como si fueran desde un punto de vista externo.

-Una vez que puedes observarte como un objeto externo, te permites pensar de manera lógica acerca de ti y las situaciones que estás viviendo. Esta es la clave para dejar de comportarte de forma reactiva. Ya no serás solo el sujeto sino el director de la escena.

-Respira profundamente. Un clásico sí, pero funciona. Si encuentras cualquier forma de relajarte, aunque sea un poco, minimizas el efecto de la emoción negativa.

-Sé creativo para darle un sentido positivo a la emoción.

-Expresa tus emociones negativas de forma saludable (en vez de explosivamente). Una expresión sana de las emociones negativas implica hablar de ellas con las personas cercanas.
-Piensa teóricamente en cómo actuar ante la emoción. Eso significa reflexionar sobre las consecuencias de los diferentes cursos de acción y elegir el que te guíe hacia los resultados deseados. Eso es autocontrol o control emocional en esencia
-Permítete no reaccionar como lo harías normalmente. Desafía tu modo reactivo de reaccionar y actúa de nuevas maneras.
-Aún más, permítete no reaccionar en absoluto. Esto te vale en situaciones en las que alguien te dice algo ofensivo, por ejemplo. Permanece observante y guarda silencio por unos instantes. Te permitirá organizar tus ideas.

El dominio de tus emociones una parte de la maestría del ser. Si quieres saber más sobre cómo practicar la felicidad duradera, introduce tu correo electrónico aquí CTA

 

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